domingo, 7 de junio de 2015

¿CONSIDERAS QUE ESTUDIAR POR LEYES ES LO MEJOR?



¿Estudias con la ley en la mano?

¿Crees que es lo mejor?
Sinceramente yo creo que no, y te voy a explicar por qué pienso así.

Estudiar significa aprender.

Y cuando alguien necesita hacerlo es porque no sabe nada o muy poquito acerca de un tema concreto.

La pedagogía es la  "práctica educativa o método de enseñanza en un terreno determinado".

¿Recuerdas quienes son los que hacen las leyes?

¿Consideras a los legisladores unos grandes pedagogos?...


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Al menos yo, cuando estudio necesito entender y no hay nada mejor para hacerlo que tener al lado a una persona que sepa explicarlo.

El mejor profesor es el que se pone en la piel de su alumno, partiendo de la base de que no debe de explicar para alguien que sabe sino para aquel que no sabe.

Darle a un alumno un cerro de leyes y decirle que se las estudie en un determinado periodo de tiempo, no creo que sea la mejor forma de enseñar a alguien.

Sería igual que si te dejan libre por una serie de caminos para llegar a un lugar concreto y no te dicen cuál es el más corto y el más seguro para llegar, al final te perderías.

El receptor del legislador no es un alumno, es un ciudadano.

No es alguien que debe entender las leyes, es alguien que debe cumplirlas.

Si los propios jueces deben interpretar las leyes e incluso a veces no se ponen de acuerdo en ello, imagínate nosotros.

Hay leyes bastantes claras y sobre todo cerradas, una Constitución, un Estatuto de Autonomía...

Pero la mayoría son leyes complicadas, ambiguas y sobre todo con una legislación muy dispersa, función pública, seguridad social...

En el caso de éstas leyes hay que hacer una gran elaboración de las mismas:


  • Leerlas
  • Modificar todo aquello que se actualiza.
  • Complementar unas con otras
  • Eliminar aquellos preceptos que son comunes en las mismas.
  • Convertirlas, de tal manera que el alumno se esté estudiando las leyes, pero sin tener conocimiento de ello.


En definitiva ponerlas bonitas.

Igual que hacemos las madres, con los hijos para que se coman las verduras, se las adornamos, se las ponemos con muchos colores en unos platos alegres y así se las comen, casi sin preguntar, qué es lo que se están comiendo.

Son muchas veces las que he oído que prepararse unas oposiciones no cuesta nada y eso no es así.

Cómo ya te comenté en su día, en la formación hay que invertir.

Lo primero que inviertes es tu tiempo y en éste siglo es el bien mas preciado, porque además es caduco, aquel que se gasta no lo recuperas jamás.

Y lo segundo que necesitas es invertir en un buen temario y preparación.

No triunfarás adentrándote en Internet y descargándote todas las leyes que encuentres por el camino, eso es un error.

Salvo, por supuesto, que ya partas de una base formativa y que hayas sido muy inteligente y te hayas decantado por aquellas oposiciones que estén ajustadas a tu formación (que sería lo ideal).

Preparar una oposición es concienciarse de que en la formación, como todo en la vida es necesario invertir y como decía Benjamín Franklin "invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios".

Pero a diferencia del resto de inversiones, ésta nunca se va a devaluar.


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3 comentarios:

  1. Aunque tu guía se llame "opositar en femenino". Permíteme que un varón como yo de su opinión y consejos a los opositores Encarna (ya en confianza ;)), ya que aunque soy opositor, me considero un opositor veterano, con algo más de 4 años preparándome para auxiliar administrativo de corporaciones locales con buenos resultados en varios exámenes. Vamos, que creo que únicamente me queda el remate.
    Sin desviarme del tema, voy a ir punto por punto en lo que bajo mi experiencia de estos años, veo como pautas a seguir.
    1) Este punto es previo al comienzo de la preparación. Pensar bien que es lo que quieres y si realmente quieres opositar, ir a por todas. Por lo que aquí empieza el proceso de mentalización, el de hacerse a la idea de que no es un camino de rosas y que es una lucha de constancia. Por ello, sacrificarás algunos placeres y quitarás algún rato a tu familia, los cuales deben entenderte y apoyarte.
    También hay que ser consciente de otros detalles, como es la crisis y el alto paro que vivimos y empuja a muchos más a unirse a esta aventura, lo que elevará el nivel general de los opositores y como no, hacerse a la idea de que el porcentaje de los que aprueban a la primera es extremadamente bajo. Por lo que la mentalidad del opositor también se basa en varios suspensos para llegar al aprobado final. A medida que transcurra el tiempo, te irás dando cuenta que coincidiste con muchos que tiraron la toalla al poco de empezar, que no tenían esa mentalidad. Por lo que hay que ser duro, aunque a veces salgan malos tests, en la oposición el que triunfa es el perseverante.
    2) Has decidido estudiar, pero asúmelo, aún no tienes ni idea de nada. Por lo que si tus posibilidades económicas te lo permite, ve a una academia o contrata un preparador que te ayude. No te metas nunca de lleno en la ley tal cual, porque no entenderás nada, te desanimarás y desistirás. Con la academia o el preparador seguirás un temario bien explicado, te marcarán una pauta de estudios, elaboración de tests, etc. En este punto, verás que ante el desconocimiento, avanzarás lento, pero el camino es largo y poco a poco verás los progresos de tu esfuerzo.

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  2. 3) Preséntate a todos los exámenes que puedas. Da igual que aún sepas poco o nada, necesitas también experiencia en ver cómo son los exámenes oficiales. Aunque sepas que no aprobarás y lo tomarás como un test más, irás empezando a ver qué es lo importante (aparte de que también te lo recalcará el preparador o academia) y sobre todo, que aunque haya variaciones en los exámenes, te irás dando cuenta que el espectro de preguntas sobre el que suelen moverse es el mismo.
    4) Has pasado la parte más dura, que es la del aprendizaje, comprensión e ir tomando el pulso a los exámenes. Probablemente ya vas bien, domines y comprendas los temarios que te han preparado y los tests van viento en popa. Puede incluso que ya no necesites al preparador. Por lo que llegado a esta fase, también te has dado cuenta que muchas preguntas de examen no vienen como tal en los temarios (que no olvidemos que al fin y al cabo son guías) pero si en la ley, por lo que es hora de empezar a coger algunas leyes como tal y profundizar en ellas para ampliar lo aprendido. Mi consejo es que el esqueleto de la oposición (en mi caso sería Constitución, Procedimiento Administrativo y Régimen Local) si lo estudies y rebañes por ley todo lo que puedas. El resto de temas puede seguir siendo estudiado por los temarios y desarrollados por la ley correspondiente en algunos epígrafes. Pero nunca tratemos de estudiarnos todas y cada una de las leyes al completo que nos mencionan en los temarios. Nos volveríamos locos.
    5) Habiendo cumplido con éxito las cuatro fases citadas, tu nivel ya es de un opositor alto. Verás con brillo en los ojos que el resultado de tu esfuerzo empieza a dar sus frutos y te darás cuenta de otra cosa. Y es que aunque en principio las listas de admitidos en una oposición mareen por todos los que hay inscritos, piensa que la mitad o algo más de la mitad no se presentarán, luego hay otro número de personas que no estudiaron y van a la quiniela mientras otros estarán como tú en el punto dos. Es decir, iniciándose y tratando de ganar experiencia. Por lo que la competencia real se reduce a unos cuantos opositores que si irán tan preparados como tú. Ahí, al ver que el objetivo empieza a acercarse, será el momento de manejar bien los nervios.
    5 bis) Como desarrollo al punto anterior, ya habrás pasado muchos exámenes de tests, por lo que te darás cuenta de una cosa. Es hora de empezar a preparar a fondo las pruebas posteriores (ofimática, casos prácticos, desarrollo e incluso examen oral). Esto hay que hacerlo, indudablemente, sin descuidar la preparación de los tests o temarios.
    Espero que mis consejos sirvan Encarni, y lo dicho. Creo que también en mi experiencia he dejado una pequeña visión de tu artículo. Un saludo y sigue escribiendo ;)

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  3. En primer lugar agradecerte que tus comentarios (de gran valor) lo hayas dejado directamente en el blog, pues así serán mucho opositores los que lo leerán.
    En segundo lugar dejar claro que opositar en femenino, fue una segregación de otro blog que llevo entre manos, de ahí el nombre, pero que a partir de septiembre o quizás antes desaparecerá como tal y surgirá con un nuevo dominio y me alegro que en mi comunidad haya muchos hombres valientes que sin importarle el nombre han decidido formar parte de ella.
    No sé si tu eres uno de ellos o simplemente has querido participar de una forma aislada, pero en cualquier caso éste blog estará abierto para cuando decidas aportar nuevos conocimientos.

    Un saludo

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