CONDICIÓN, TÉRMINO Y MODO

martes, 28 de marzo de 2017

CONDICIÓN

La condición se produce cuando la eficacia del contrato depende de un suceso futuro o incierto.

Para que pueda hablarse realmente de condición se debe dar los siguientes requisitos:


  • El suceso contemplado como condición tiene que ser posible
  • Las condiciones no pueden ser contrarias a las leyes ni a las buenas costumbres
  • El acaecimiento o falta de acaecimiento del suceso contemplado como condición no puede depender de la voluntad de los contratantes


La condición puede ser suspensiva y resolutoria.

Suspensiva: cuando la eficacia del contrato depende del acaecimiento de la condición, ya que hasta tanto no se produzca el evento futuro o incierto, los efectos propios del contrato se encuentran en suspenso, sin que hayan empezado a generarse.

Ejemplo: te doy mi herencia si te haces cargo de mi empresa.

En éste caso se da lugar a la eficacia del contrato.

Resolutoria: cuando el contrato apenas celebrado genera los efectos propios como si no existiera condición, pero el acaecimiento de ésta supone la ineficacia sobrevenida del contrato.

Ejemplo: te alquilo mi piso hasta que se case mi hijo, cuando éste se case te vas

En éste caso se da lugar a la ineficacia del contrato.

TÉRMINO

El término es el momento en que:


  • O bien comienzan o termina los efectos de un contrato
  • O bien ha de llevarse a cabo el cumplimiento de una obligación determinada


Diferencia con la condición

El acaecimiento del suceso contemplado como condición queda en la incertidumbre.

Sin embargo el término se da por seguro, aunque no se sepa exactamente cuándo se producirá.

El término puede ser:

Inicial: día cierto a partir del cual un contrato genera los efectos que le son propios de forma parecida a cuanto ocurre en el caso de condición suspensiva.

Final: consideración de un día cierto en el que los efectos propios del contrato se darán por concluidos, de forma paralela a cuanto ocurriría en el supuesto de condición resolutoria.

MODO

El modo consiste en una obligación accesoria impuesta al beneficiario de una determinada liberalidad por el disponente de éste, que inicialmente no afecta ni suspende la atribución patrimonial realizada con carácter gratuito, ni lo convierte en onerosa.

Por ejemplo, quien regala una finca a su sobrina, le impone la carga de regalar una cesta de navidad a cada uno de los campesinos que prestan servicio en ella.

La carga modal, es obligatoria para el beneficiario de la liberalidad, quien habrá de cumplirla.



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4 comentarios:

  1. muchas gracias Encarni

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  2. Me alegro que te haya servido el post de hoy.

    Me han llegado muchos mensajes de alumnos que necesitan manejar el derecho civil, con lo cual procuraré ir escribiendo más post al respecto.

    Un abrazo

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  3. Escueto y sencillo... me ha gustado.
    Quizás añadiría que a veces el Poder Legislativo delega en el Poder Ejecutivo la elaboración de leyes, aunque finalmente estas han de ser aprobadas por el Poder Legislativo....

    Gracias por todo y un saludo

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Gracias por tu comentario.